Con el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, comienza la “peor pesadilla” para los rugbiers detenidos: ¿se derrumba el pacto de silencio?

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La Justicia fijó para el 2 de enero de 2023 el inicio del debate oral y público por el brutal asesinato del joven de 18 años. Qué podría pasar en el 2022 y cuál es el principal temor de los imputados.

Con el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, comienza la “peor pesadilla” para los rugbiers detenidos: ¿se derrumba el pacto de silencio?Los ocho imputados por el crimen permanecerán detenidos hasta el comienzo del juicio en 2023.

La resolución del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°1 de Dolores abrió una serie de interrogantes que, por estas horas, carecen de respuestas concretas. Tras comunicar que el 2 de enero de 2023 comenzará el juicio a los ocho rugbiers imputados por el asesinato de Fernando Báez Sosa, la principal duda es saber qué podría modificarse en torno a la situación de los acusados por el brutal crimen.

Los abogados de ambas partes coincidieron en que no los sorprendió la fecha escogida para el inicio del debate oral y público. La elección de la misma se explica mediante la agenda atrasada que tiene el Tribunal y también desde la necesidad de contar -en el marco de un mes de feria judicial- con el tiempo suficiente para encarar las extensas jornadas que se prevén. Serán tan largas como las que deberán transitar, de aquí en adelante, los jóvenes que se encuentran detenidos en la Alcaidía Departamental N°3 de Melchor Romero.

“Pasamos tiempos muy duros de pandemia, la causa es muy voluminosa. Aunque parezca lejano estamos muy conformes con esta idea de juicio, no tanto por el mes, pero vamos a estar ahí firmes. Hay una instrucción suplementaria que va a llevar unos cuantos meses. En plena pandemia y no había entrevistas entre detenidos y peritos, en esta etapa final se van a llevar a cabo estas diligencias”, expresó Fernando Burlando, abogado de la familia de la víctima.

Para Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz las reglas en la cárcel son iguales. Están ubicados de a dos en cuatro celdas contiguas y permanecen 21 horas encerrados en ellas. “Salen únicamente para ver el sol”, reveló una fuente judicial a este medio. También indicó que el estado físico de los oriundos de Zárate cambió rotundamente: “Están visiblemente desmejorados”.

Son ellos quienes atraviesan y comparten un sinfín de incógnitas. Estas potencian su “peor pesadilla”: que se rompa el pacto de silencio.

se comunicó con Hugo Tomei, defensor de los detenidos, para conocer cómo habían recibido la fecha del inicio del juicio. El letrado prefirió no brindar declaraciones y respondió que está “enfocado en preparar un escrito para que el Tribunal me explique la negativa del último requerimiento”.

Tomei se refirió a que el TOC 1, integrado por los jueces María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lázzari, no permitió que se incorporara como prueba en el juicio la declaración de la fiscal Verónica Zamboni, del fiscal Walter Mércuri y de a la defensora oficial María Verónica Olindi Huespi.

¿A qué aspira la defensa con estos tres testimonios? Cuestionar, en primer término, el accionar de ellos tras la detención de los rugbiers en Villa Gesell. Es a partir de allí desde donde consideran que el procedimiento fue “irregular” y perjudicial para su devenir jurídico.

Enero de 2020: los imputados eran detenidos por el asesinato de Fernando Báez Sosa .

¿Se rompe el pacto de silencio de los rugbiers?

El pacto de silencio exhibido por los rugbiers implicó que ninguno de ellos declarara ante Zamboni. La defensa reclama que esas condiciones no permitieron que ellos hablaran. “No lo hicieron no porque no quisieron, sino porque no contaron con un escenario propicio para hacerlo. Jamás les mostraron los videos ni les dijeron puntualmente a cada uno de qué se los acusa. Es decir, el grado de participación en el hecho”, explicaban hace un tiempo desde el entorno de los detenidos.

Para la Justicia, este mutismo nació apenas ocurrió el asesinato de Báez Sosa. La alianza inquebrantable se germinó a través de sus celulares, cuando después de relatar la golpiza que le habían propinado al joven de 18 años en un grupo de WhatsApp uno de ellos escribió: “De esto no se le cuenta nada a nadie”.

Aquella orden fue respetada a rajatabla por los ocho acusados. También por Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino, detenidos en un primer entonces y sobreseídos más adelante en la causa. Sin embargo, la cantidad de días que separan este contexto con el inicio del debate puede llegar a romper ese compromiso grupal.

“Está latente que alguno quiera hablar y contar su versión de lo sucedido. Saber que van a estar todo el año que viene encerrados puede ser un disparador para que esto suceda”, expresó una fuente judicial.

Explicado a través de la estrategia de la defensa, el silencio general se sostiene porque ninguno cree que el hablar lo pueda beneficiar. “Cada uno sabe muy bien lo que pasó, pero sienten que ya es tarde para decirlo”, agregaron.

La génesis de este sigilo se materializó cuando el abogado defensor de los imputados habló de a uno con ellos para trasladarle cuál era su visión acerca de la búsqueda de Zamboni. Cree que la fiscal buscó “quebrarlos” psicológicamente y que los detuvo a todos desde el vamos para que alguno hable mal o culpe a otro. A partir de ahí decidieron no hablar.

Los rugbiers seguirán detenidos

No existe ninguna posibilidad de que alguno de los detenidos espere el comienzo del debate en su casa. “Sí está latente la chance de que puedan ser trasladados o separados antes del 2 de enero de 2023. Eso no se puede saber, y eso les genera una preocupación”, explicaron.

Fernando tenía 18 años cuando fue asesinado.

Una fuente judicial aseguró que es un hecho que sean separados luego de que se conozca la condena. “Hoy ningún director de penal los quiere recibir. Es una realidad. No hay ningún caso similar a este en donde tengan que moverse en bloque para resguardarse físicamente”, remarcaron.

“Cuando salga la condena, van a ser separados porque no hay ninguna cárcel que tenga una plaza de ocho para recibirlos a todos. Como sucede con todos los detenidos, se busca la cárcel más cerca a los domicilios para que las familias pueden visitarlos. Seguramente algunos irán al penal de Campana, pero otros no. Ahí es muy probable que se rompa el pacto de silencio. El hecho de que no estén todos juntos va a marcar un cambio muy importante”, reflexionó una fuente judicial .

Los días de los rugbiers en la Alcaldía de Melchor Romero
La situación en la Alcaidía, tal como se mencionó, no se modificó en nada para ellos. Continúan alimentándose con la comida que allí les dan y reciben de sus familias elementos muy puntuales, como productos para higienizarse o golosinas. No estudian porque esa posibilidad no se da en la Alcaidía. Sí podrán hacerlo cuando sean derivados a una cárcel después de la sentencia.

La reacción de los padres de Fernando Báez Sosa por la fecha del juicio
“2023 nos pareció muchísimo tiempo. Fue muy dura la noticia pero trataremos de ser fuertes para que llegue ese momento de que se haga Justicia por mi hijo. No tenemos consuelo. El día a día se nos hace mucho más difícil. Hay días que ni siquiera tenemos ganas de seguir viviendo. Esto ya no es vida para nosotros. No se lo deseo a ninguna madre. Trato de levantarme para seguir pidiendo justicia”, dijo Graciela Sosa, mamá de Fernando, .

Silvino Báez, papá de Fernando, concluyó: “La verdad que mucho tiempo. Con todas las pruebas que tenemos, lo que hay, lo que se vio. Mi hijo fue asesinado en el 2020 y tengo que esperar tres años para que esto se concrete. Y espero que la fecha quede ahí, que no se mueva más. Cada día es más difícil para nosotros. Y saber que tenemos que esperar un año y cuatro meses es difícil. Pero estaremos fuertes para esta fecha”.

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